PARTE 3: MODELO Y PROTOTIPO APP
- Lucía Montilla
- 29 oct 2025
- 6 Min. de lectura
Modelo de negocio y prototipo de aplicación completamente desarrollado y muestra dos posibilidades a la hora de usar la herramienta: como usuario y como verificador.

Actualmente, todos los modelos analizados se centran en verificar noticias, pero enfrentan varios problemas: no tienen personal suficiente para hacer frente a todas las propuestas que llegan a sus canales, no cuentan con una audiencia lo bastante amplia como para resultar rentables y, además, la criba de contenidos a verificar es cada vez mayor. Sin embargo, hay una cuestión aún más preocupante: el usuario informa sobre los bulos, pero permanece en segundo plano. El objetivo de este modelo de negocio es demostrar, a través del prototipo de una app, que el usuario puede participar activamente en el proceso de verificación y ser un agente detonante.
Modelo de negocio
Público objetivo: Usuarios y verificadores de noticias. En el caso de los usuarios, el perfil está más definido: personas de entre 15 y 30 años que habitualmente consumen redes sociales y se informan a través de ellas. Se observa, además, una tendencia social y/o política entre quienes suelen compartir noticias entre sus seguidores.
Propuesta de valor: El usuario final no interviene actualmente en el proceso de verificación y, por tanto, no aprende de manera eficiente a combatir la desinformación. Por otro lado, los verificadores de noticias carecen de tiempo y recursos suficientes para hacer frente a la avalancha de bulos, lo que permite que muchos circulen sin ser detectados. Con esta aplicación, ambos problemas quedarían resueltos: el usuario aprendería y participaría activamente en la verificación, y además recibiría una recompensa por su labor.
Canales: Al tratarse de una herramienta digital, la distribución se realizará exclusivamente de forma online, tanto a través de redes sociales como desde la propia aplicación.
Relación con los clientes: La comunicación con los usuarios —verificadores profesionales y colaboradores no profesionales— se canalizará a través del reportaje transmedia, que servirá para resolver sus dudas, y mediante el botón “Centro de ayuda” integrado en la app. Asimismo, se habilitarán un teléfono y un correo electrónico de atención al cliente disponibles tanto en redes como en la aplicación.
Fuentes de ingresos: Este proyecto ha sido beneficiario de una beca de 7.000 € en el marco de la IV convocatoria de ayudas de Impulsa Visión RTVE. Las compras se basan en las suscripciones de los verificadores, que según el plan pueden generar ganancias mensuales de 15 €, 28 € o 50 € por suscripción.
Recursos clave: Para desarrollar un proyecto de esta magnitud se requiere un desarrollador especializado, colaboradores vinculados al ámbito de la verificación, tecnología adecuada para implementar el proceso y una estrategia de marketing efectiva orientada al público objetivo.
Actividades clave: Una vez completado el desarrollo, se llevará a cabo una campaña de difusión en redes sociales para dar a conocer la app y el reportaje transmedia. Además, el proyecto se presentará en congresos especializados en desinformación para ampliar su alcance y reconocimiento.
Partners clave: Se necesitará un desarrollador que materialice el prototipo, un distribuidor que lo difunda entre los verificadores, y verificadores que compartan el producto y validen su utilidad. También se contará con un diseñador que mejore la interfaz y aporte una visión estética y funcional al proyecto.
Estructura de costes: El gasto principal será el desarrollo de la aplicación, cuyo coste estimado ronda los 5.000 €, según la plataforma Yeeply, incluyendo la integración de compras dentro de la app. Por otro lado, la participación en congresos de relevancia también implica costes: por ejemplo, el congreso Comunicación y Pensamiento tiene una tarifa de participación en streaming de 80 €, mientras que COMRED es gratuito, aunque su asistencia presencial conllevaría gastos de transporte y alojamiento dependiendo del lugar de celebración.
Desarrollo de prototipo y partes
A la hora de poner en práctica el modelo de negocio, se han tenido en cuenta diferentes aspectos, como determinar qué herramienta de código abierto podría ofrecer una visión completa de la idea. Tras probar varios sitios web de desarrollo open source, como Goodbarber, se optó finalmente por una creación propia basada en imágenes hipervinculadas. De este modo, se diseñaron, pantalla a pantalla y clic a clic, las distintas funciones y opciones de la aplicación.
Para realizar el diseño se utilizó Photoshop y su opción de mesas de trabajo. El tamaño escogido fue el de un iPhone 12 y, partiendo desde cero, se construyó todo el proceso descrito previamente en el modelo de negocio. Posteriormente, cada imagen se introdujo en Marvel App, una herramienta de código abierto que permite crear regiones interactivas dentro de una foto y navegar hacia otra imagen al hacer clic.
El primer paso para plantear un proyecto de este tipo fue definir con claridad la idea a desarrollar y elaborar un diseño previo que mostrara cada paso y su conexión con el siguiente. Esta fase conceptual requirió varios meses de planificación antes de iniciar el diseño visual. Cabe destacar que Marvel App solo conecta las imágenes; por tanto, para simular botones activos, formularios o acciones, fue necesario diseñar manualmente cada elemento. Así, cada vez que el usuario hace clic en una sección, se redirige a un nuevo diseño.
Este prototipo puede explorarse en dos direcciones: desde el punto de vista del usuario y desde el del verificador de noticias. Por ello, desde la página de inicio se crearon dos caminos paralelos que permiten recorrer la herramienta desde ambos roles.
El diseño y conexión de las 83 pantallas que conforman el flujo completo del prototipo requirieron varias semanas de trabajo. A continuación, se añade el flujo de usuario para ilustrar la hipervinculación entre cada una de las pantallas.

Punto de vista del usuario
Formación: Cuando un usuario se registra en la aplicación, se le redirige directamente a un “tutorial”, que actúa como herramienta de alfabetización mediática. Es decir, deberá consumir todas las partes transmedia del proyecto antes de empezar a usar la aplicación. Esto ocurre porque se entiende que, sin una alfabetización previa, este modelo no podría ser viable para ninguna de las dos partes.
Fase de prueba: Una vez consumido el reportaje transmedia, el usuario deberá superar cinco verificaciones de prueba. El objetivo es comprobar si ha entendido qué son las fake news y cómo identificarlas. La prueba se lleva a cabo gracias a que un verificador de noticias publica propuestas de verificación que considera asequibles, ya que la herramienta no puede funcionar sin la implicación de ambas partes. Una vez superadas las cinco pruebas, el usuario empieza a escalar en su rol dentro de la aplicación, subiendo de nivel en función del número de verificaciones completadas.
Verificación: El usuario elige qué va a verificar. Todas las propuestas están clasificadas en categorías —discurso político, ciencia, migración, redes sociales, conflictos bélicos, entre otras—. Dispone de un tiempo límite y, antes de aceptar el encargo, conoce qué ganará a cambio. El sistema funciona con la filosofía del trueque: a cambio de su trabajo, el verificador de noticias le ofrece una recompensa no monetaria (descuentos, bonos, talleres, entradas, etc.). Una vez realizada la verificación y contrastadas las fuentes, el resultado se envía al equipo responsable para su revisión. Si se aprueba, se publica y se libera la recompensa.

Punto de vista del verificador
Suscripción: El servicio se puede utilizar en versión de prueba solo por un número limitado de verificaciones, en este caso tres. Si, una vez probado, el usuario está interesado, puede contratar diferentes paquetes. La diferencia entre uno y otro varía en función del número de verificaciones disponibles al mes. De este modo, se regula que no se suba cualquier tipo de verificación ni que se use el servicio para “aprovecharse” de los ciudadanos.
Oferta: Los sistemas de verificación deben subir sus verificaciones y atenerse a las indicaciones establecidas: clasificar cada contenido en una categoría, aportar información básica, incluir instrucciones pertinentes y, en caso necesario, responder dudas. Ninguna verificación estará disponible si no se le asigna previamente una recompensa. Ante varias solicitudes, el medio podrá elegir al colaborador que considere más adecuado y consultar su historial de verificaciones completadas.
Revisión: Una vez el usuario ha entregado la verificación, es responsabilidad del equipo revisarla, aportar correcciones, comentarios y cualquier otra información necesaria. Esta herramienta exige compromiso por ambas partes: si la información está bien, la recompensa será liberada; si no es aprobada, se suspenderá la colaboración. En ningún caso podrá publicarse una verificación sin retribuir al colaborador en la forma acordada.



Comentarios